Necesito vacaciones, ¡ya! por Santi Vila 27.07.2020
Confieso que llego a las vacaciones de agosto agotado, exhausto y con miedo a haberme convertido en la réplica de aquel buen hombre que circulaba por la autopista en el sentido contrario y que estaba convencido de que eran todos los demás los que conducían equivocadamente. Y con mi cansancio ya no me refiero tan solo al hastío por las inagotables ocurrencias del president Torra, que se habrá pasado esta última y triste legislatura entre pancartas y enredos de vuelo gallináceo, buscando pequeñas grandes causas con los que litigar con España. Ni a las continuas órdenes y contraórdenes de las autoridades sanitarias de la OMS, españolas y catalanas para prevenirnos del contagio de la Covid-19. Ciertamente, estoy mareado ante tanta indicación y contraindicación sobre el uso de las mascarillas, sobre los metros que son necesarios para mantener la distancia social o sobre si debo salir de casa a cenar y al teatro para apoyar el comercio local o si es mejor que me quede contemplando las musara...